Invertir con 20 años ¿Cómo hacerlo? ¿Merece la pena?

La juventud puede ser una edad perfecta para muchas cosas: estudiar, comenzar a focalizarse en nuestro futuro empleo, buscar pareja, etc. Pero quizás hay algo para lo que muchos no estamos preparados con esa edad, como qué hacer con nuestro dinero. Sí, puede que a los 20 años no tengamos mucho dinero como para depositarlo en algún fondo o invertirlo en acciones. Parece una tarea muy complicada, pero no imposible. En este artículo quiero que te queden claras algunas de las maneras en las que puedes invertir tu negocio y las ventajas que tiene cada una de ellas.

Trading, la menos recomendada de todas

En este artículo parto de la premisa de que no tienes mucho dinero con el cual invertir, si eso unos 1000€ que habrás podido ahorrar durante parte de tu niñez o juventud (nunca es recomendable invertir el 100% de tu capital, pero allá tú). Por esta misma razón, el trading es una de las peores opciones que pedes tomar. Puede que hayas visto a gurús generando un 15% o 16% de rentabilidad con algunas operaciones en un sólo día, pero esto no ocurre siempre, además de que estos traders llevan media vida estudiando y comprendiendo los movimientos de la bolsa.

Para ti, ese 15% puede significar perdidas desastrosas y unas decepción increíbles con el mundo de la economía. En mi corta experiencia en este mundo y a mis 20 años, no recomiendo el trading como forma de «inversión» con nuestro dinero. Se necesita mucho capital y un amplio conocimiento sobre el tema para poder generar una cantidad de dinero minimamente interesante.

Renta fija, no muy lejos de la anterior

Si el trading ya era una mala opción para invertir con 20 años, la renta fija no se queda mucho más lejos. Sí, es verdad que no se necesita tanta experiencia como con el trading y que la inversión es casi asegurada (dependiendo de que tipo de deuda compres), pero los beneficios son casi irrisorios en comparación con la cantidad que puedes depositar y el tiempo que tienes que esperar para que te devuelvan tus intereses.

Además, al menos durante 2019, pocos países europeos tienen deuda apetecible para comprar y según los principales analistas financieros, estos tipos de interés no tienen todas las de cambiar durante los próximos años.

Inversión en valor a largo plazo

Ya comenzamos con algo que me gusta bastante más, la inversión en valor o «value investing«. En esta ocasión, al tratarse de renta variable, puedes comenzar con un capital mucho menor que en los anteriores casos, que si tienes buen ojo, esa cantidad se puede multiplicar. No obstante, no quiero hacerte la boca agua, pese a que la cantidad a ganar es mucho mayor, el riesgo también lo es. Las acciones que podrán hacer que no te avergüences de tu inversión dentro de 10 años, valen muy poco y son de empresas que por el momento tienen pocas perspectivas de futuro. En esta ocasión no voy a enseñarte a cómo hacer una cartera, pues no soy experto, pero una gran cantidad de mi cartera la tengo formada por acciones que actualmente cuestan menos de 10$.

Puede que dentro de 10 años me esté dando golpes en los piños o puede que esté descorchando un Dom Pérignon, pero ahí está la gracia de todo esto.

Crea tu propio negocio

Quizás una de las mejores opciones que puedas hacer a esta edad. Crear un negocio no sólo puede traerte beneficios, si no también una experiencia práctica que jamás podrán enseñarte en ningún otro lado. Si sabes de informática, un poco de marketing y otro poco más sobre negocios, puedes comenzar un negocio por un precio bastante ridículo. También es cierto que el porcentaje de salir ganando es bastante menor que en los casos anteriores, pero la experiencia que ganas a tu edad, no tiene casi precio. Algunos tipos de negocios que puedes emprender en esta etapa de tu vida son los siguientes:

  • Formación sobre temas que se te den bien, como algunas asignaturas de clase
  • Diseño y desarrollo web
  • Pequeños ecommerce
  • etc.

Te recomiendo huir todavía de negocios que requieran de mucha experiencia como consultorías o clínicas, ya que requieren mucha mayor inversión y sobre todo, mucho más años trabajando.

Inversión en ti mismo

Por último, mi preferida. «El conocimiento es la mejor inversión que se puede hacer», decía Lincoln y cuanta razón tenía. Aquí tienes una gran variedad de formas y maneras de lograr. A continuación, tenéis algunas de ellas:

  • Libros: mi favorita, la más económica y en muchas ocasiones, con la que más se aprende.
  • Cursos en linea: bastante interesante también, sólo lo recomiendo para comenzar a tratar un tema, pero no para indagar y especializarse en él.
  • Universidad y grados superiores: más caro y en algunas ocasiones con una tasa de retorno bastante baja. La certificación de haber cursado estos estudios tiene más peso que las dos anteriores juntas.

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