Superar una crisis en un equipo de trabajo Lean

Juan Otálora
Juan Otálora
Scrum Master y estudiante de Ingeniería Informática en la UM
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Imagen de Lukas Bieri en Pixabay

Una crisis de equipo es una de las cosas más complicadas que te puede ocurrir cuando trabajas en grupos de trabajo. Esas falta de creatividad, desmotivación, ganas de abandonar y de tirar la toalla son bastante comunes en cualquier equipo o grupo, sea Lean o no.

Un equipo al fin y al cabo está formado por personas, personas que tienen una vida más allá del trabajo, con sus problemas y con sus crisis ajenas al ámbito laboral. Es complicado poder manejar o controlar lo que ocurre en la mente de cada uno de nuestros compañeros, pero la única solución es salir de esta todos juntos.

Localizando el problema

Las crisis de grupo tienen un problema común. ¿Eso lo hace bastante fácil, no? Bueno, no vayas tan deprisa, porque todavía tienes que localizar dicha causa para poder comenzar a dar una solución.

Yo no soy psicólogo, ni pretendo hacerme pasar por uno de ellos, pero por mi experiencia en el pequeños (y pocos) equipos me ha demostrado que la mejor forma de focalizar el problema es hablar. Simple y llanamente eso. Coger un día entero o dos o los que hagan falta para reflexionar sobre lo que está pasando, con sinceridad. Muchos directivos podrían pensar que son jornadas es la que están cobrando por «estar de cháchara», perdiendo el tiempo, pero es vital para un equipo que vuelva la motivación para que este pueda seguir progresando.

Algunos de los problemas más comunes que he detectado son:

  • Desmotivación. El proyecto ya no interesa a los miembros del equipo o ya no confían en él.
  • Falta de compañerismo. La falta de colaboración provoca dificultades para progresar. Un equipo es útil cuando se obtiene un mayor rendimiento que de todos sus componentes por separado.
  • Crispación. Puede que algún, o algunos, miembros no creen un buen ambiente en el equipo.
  • Falta de liderazgo. En algunas metodologías como Scrum, los equipos han de ser autoorganizados , pero esta falta de un líder puede provocar en un principio que los miembros se sientan como pollos sin cabeza.
  • Exceso de gallos en el corral. Antes hemos hablado de pollos sin cabeza, y ahora vamos a hablar de exceso de gallos. Líder solo puede haber uno y no debe ser un gallo, debe ser alguien que transmita una filosofía optimista, de mejora continua y el cual no infunda miedo en el equipo.

La solución a veces no es tan complicada

Como hemos comentado antes, algunos de los problemas pueden estar en los propios miembros del equipo. En estos casos suele existir una solución bastante sencilla y es prescindir de ellos, por lo menos para dicho grupo. Como he dicho antes, un equipo es útil cuando se obtiene un mayor rendimiento que de todos sus componentes por separado. Quizás esa persona no está acostumbrada a trabajar de forma colaborativa y simplemente se le da mejor trabajar de forma individual.

Desmotivación. Grandes problemas requieren de grandes soluciones

De entre todos los problemas, para mí el más preocupante y difícil de solucionar es la desmotivación. Un equipo desmotivado es lo peor que te puedes encontrar y es una de las cosas que más tiempo te va a llevar solucionar. En resumen, un equipo desmotivado sigue trabajando simplemente porque cobra un salario a final de mes, no hay ninguna otra cosa que lo ate al proyecto y eso es muy peligrosos si queremos obtener un resultado excelente.

Uno de los grandes problemas a la hora de paliar la desmotivación es que no vas a conseguir cambiar la mentalidad de todos los miembros del equipo al mismo tiempo. Pero por suerte, la motivación y la ilusión son muy fáciles de contagiar, por lo que solo te bastará con tener motivados a la gran mayoría de la plantilla para que te sea más fácil dar por finalizado el problema. Mientras tanto, tendrás que luchar por motivar al partes fundamentales del equipo, como por ejemplo, a los más influyentes en sus compañeros.

Esta falta de ganas no solo se puede deber a una falta de creencia en el proyecto, si no también a otras muchas razones como una crisis de creatividad, una sensación de no encajar en tu puesto de trabajo o incluso un problema personal que perfectamente se ha podido derivar a lo profesional.

No eres tú, soy yo

Ten en cuenta que por encima de tu equipo estás tú mismo. Si no te encuentras a gusto y ves que no se hace nada para solucionar este gran problema, lo mejor a veces es parar. Dar al botón del Pause y quedarnos ahí un tiempo, el que sea necesario para organizar toda nuestra cabeza y poner todo en su sitio.

Sé que esto es complicado, ya que en algunos sectores no es tan fácil encontrar un puesto de trabajo, por eso mi insistencia siempre ser el mejor en lo que haces. Si eres el mejor en lo tuyo no solo podrás permitirte salarios más altos, si no que no tendrás tanta complicación para encontrar nuevas oportunidades laborales. Ser el mejor te da el máximo control sobre tu vida profesional, así que siéntete realizado, cambia de aires y sobre todo, nunca dejes de formarte.

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