Mis objetivos para este nuevo año (sí, para mi nuevo año)

Juan Otálora
Juan Otálora
Scrum Master y estudiante de Ingeniería Informática en la UM
Siempre he visto raros los objetivos de año nuevo. Los formulamos en medio del calendario laboral sin ningún sentido y casi sin tiempo para meditarlos o estudiarlos.
Nuestro simpático amigo Jesus Gil (posiblemente) intentando cumplir su objetivo de año nuevo
Share on whatsapp
Share on twitter
Share on linkedin

4 min

Share on whatsapp
Share on twitter
Share on linkedin

⏱  4 min

Diciembre parece que es el momento de escribir nuestros objetivos para el nuevo año. La operación bikini, leer más o aprobar todo son algunos de los más populares, pero creo que el gran error no es proponerse objetivos a medio plazo como estos, sino proponerse esos objetivos justo en año nuevo.

Es solo una opinión y puede que muchos no la compartáis, pero mi año comienza en septiembre, con la vuelta a la universidad, a los hábitos y a madrugar. Aunque mi ciclo anual siempre empezase ahora y no en plena navidad, nunca me había propuesto objetivos para cumplir durante los próximos 12 meses y creo que esta vez es el momento de hacerlo. Dicen por ahí que es bueno establecerse objetivos anuales y cumplirlos, veremos a ver si en agosto de 2021 puedo decir que los he cumplido todos (no me vale con el típico «por lo menos lo he intentado»).

Nota: El siguiente orden no implica importancia. Todos para mí son bastante convenientes y creo que priorizándolos solo conseguiré dejar algunos de lado cuando no tengamos tiempo o ganas.

Empezar con el gimnasio/deporte

Miento si digo que todavía no he empezado este hábito, y es que aprovechando que estoy de vacaciones, estoy comenzando a ir al gimnasio. No obstante, hay cosas que no me convencen, como que suelo tardar entre 1 hora y media y dos horas en realizar los ejercicios, y eso sin contar el tiempo de recuperación ni de la ducha.

Esto me deja tres opciones:

  • Realizar rutinas de ejercicio más livianas y más cortas que me permitan aprovechar más el resto de mi día.
  • Amueblar y estructurar mi día para que me dé tiempo a realizar una larga jornada de ejercicios.
  • Dejar el gimnasio y optar por algún otro tipo de ejercicio como salir a correr.

Ya veremos como acaba la cosa, pero lo que no me gustaría es abandonar el deporte, porque me ha ayudado mucho a liberar la mente cuando más llena de cosas la tenía (a parte de que es sano). Hablaremos más de mente y pensamientos en el último objetivo.

Seguir leyendo libros

Por alguna razón que desconozco, este verano he pillado enfermedad leyendo libros, escuchando podcasts y ojeando artículos. Ya son más de 4 los que he leído en los últimos 2 meses, lo cual es bastante para alguien como yo que abandonó la lectura cuando se la dejaron de exigir en el instituto (algo de lo que me arrepiento mucho, pues he perdido agilidad).

En cuanto a las categorías que más me gusta leer podemos encontrar economía, geopolítica, historia, empresa y psicología. Como veis, no hay ni rastro de libros de informática, y para ser sinceros, no tengo ni uno en mi librería.

PD. Por si os interesa, llevo varios meses trabajando en una aplicación para hacer un inventario de todos los libros que tengáis en la biblioteca. Se llama Alexandria, y aunque la tengo un tanto abandonada, prometo ponerme de nuevo con ella. Si no, podéis usar otras como BookBuddy para iPhone.

Mejorar mi oratoria 

Otro objetivo pendiente (y uno de los que más me cuesta reconocer) es mejorar y mucho mi oratoria. Me pongo extremadamente nervioso cuando tengo que hablar en público, yo creo que más que nadie. Sin embargo, me gusta hablar y me gusta dar mini-presentaciones en mi cuarto donde yo soy el único que está escuchando (lo sé, suena estúpido y ridídculo).

Lo bueno, es que ya he encontrado el miedo que me provoca esa parálisis al estar delante de tantas personas: la sensación de sentirme inferior a los demás, que no tengo nada que aportar y que lo que voy a decir no interesa a nadie. A partir de aquí quiero trabajar este año, utilizando como apoyo las presentaciones semanales que tengo durante el primer cuatrimestre en la universidad y la presentación del TFG.

Acabar la carrera

Este es mi último año del grado en ingeniería informática, y aunque no debería tener ningún problema para terminar este año, he visto conveniente que quede aquí recordado.

Han sido 3 duros años (los mejores de mi vida) donde más de una vez se me ha pasado por la cabeza la idea de abandonar o de cambiar. Los primeros años de una carrera siempre son duros. Normalmente suele ser decepcionante ver como no se acerca ni la más mínima a lo que tú imaginabas que iba a ser.

Finalmente pude ver la luz al final de túnel. Lo mío son los sistemas de la información, eso lo tengo claro, solo que ahora lo he sabido enfocar a lo que realmente me gusta y con lo que realmente me siento cómodo. Espero no arrepentirme dentro de 60 créditos.

Reforzar el inglés

Vamos terminando con uno de los objetivos que más llevo posponiendo año tras año desde que dejé el bachillerato, y por la tanto, la educación obligatoria de inglés. He de decir que no soy muy fan de los idiomas, pero en cualquier campo en el que quieras profundizar vas a necesitar saber el inglés para leer artículos, revistas, periódicos, libros, podcasts, videos y cualquier otro tipo de contenido.

Además, no lo vamos a negar, los títulos en inglés están muy solicitados en cualquier trabajo, más si la competencia laboral es alta. En informática, por ejemplo, es indispensable para leer la documentación de cualquier software, librería o framework. No obstante, mi objetivo no va a ser tanto conseguir un título, si no saber inglés como tal, tener la capacidad de leer y escuchar cualquier tipo de información sin tener que estar recurriendo cada dos por tres al traductor de Google.

Más tiempo para mi, para amueblar mi cabeza 

Ayer fue el día más importante de la lluvia de Perseidas de este verano. Nunca me había sentado en serio a contemplarlas, pero decidí hacer el esfuerzo, ya que me encontraba en un sitio con baja contaminación lumínica. Cogí una hamaca y me tumbé solo mirando al firmamento esperando a encontrar alguno de estos granos de arena atraídos por la masa de nuestro planeta.

No sé si fue por lo pequeño que me sentí observando las estrellas, entretejidas como una especie de red sobre nuestras cabezas debido a mi miopía, pero saqué dos cosas bastante en claro: que tenía que escribir este artículo y que tenía que dedicarme más tiempo.

Aun así, tengo que matizar, soy una persona bastante individualista, que me cuesta empatizar (aunque no se me da del todo mal trabajar en grupo). A lo que me refiero, es a dedicarme tiempo de calidad, tiempo para pensar sobre mi futuro, amueblar mi cabeza y marcarme un rumbo.

Seguir leyendo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *