Wateralo. Del diseño a la implementación en un e-commerce

Juan Otálora
Juan Otálora
Estudiante de Ingeniería Informática en la UM
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Creo que ya es hora que cuenta la historia de Wateralo, un proyecto que nació entre 3 amigos de la universidad que fue un éxito y que terminó muriendo por la misma razón. Hoy vengo a hablar de la mejor experiencia de emprendimiento que he vivido hasta ahora y que tanto me ha enseñado, no solo del mundo de los negocios, si no también de la vida.

Voy a dividir el artículo en cinco apartados. En el primero hablaré un poco sobre cómo surgió el producto para vender. Luego seguiré explicando cómo comprar productos en China e importarlos a España. A continuación, un poco de información sobre cómo hicimos nuestra página web. Después, aclararé cómo gestionamos la logística y los envíos. Y por último, una breve reflexión sobre por qué creo que morimos de éxito y cómo lo pudimos evitar.

¿Qué producto vender?

Marzo de 2019, los primeros días calurosos llegaban y nuestras ganas de montar un negocio no se volatilizaban. No sabíamos qué hacer, ni cómo lo íbamos a hacer, solo teníamos una cosa clara, fuera lo que fuera, iba a salir adelante.

Nuestro gran referente en este momento era Hawkers, la empresa ilicitana de gafas de sol que comenzó vendiendo una tanda de unos cuantos pares de gafas y que ahora sus pedidos se cuentan por miles. Queríamos ser los siguientes Pablo, Alex y David.

Día tras día, dedicábamos las clases a buscar en Alibaba algunos productos interesantes que podrían tener tirón en el mercado. Empezamos pensando en todo, hasta en cordones para sujetar las gafas. Finalmente la idea llegó sobre nosotros iluminándonos de tal forma que no nos lo podíamos ni creer: botellas térmicas.

Las botellas térmicas son recipientes inoxidables de doble capa que mantienen tanto el frío como el calor de las bebidas en su interior. Nosotros somos de Murcia, y eso en verano era lo más glorificante que te podías encontrar. Su mayor desventaja, era su peso y su fragilidad a los golpes, pero bueno, sabíamos que de todas formas era un producto bastante interesante y que podía tener éxito.

Lo primero que hicimos antes de nada fue validar nuestra idea. Claramente en ese momento no teníamos escogidos ni el proveedor ni los colores, pero queríamos saber si había gente dispuesta a comprar nuestra botella y qué precio pagarían por ella. Para eso creamos la siguiente infografía y fuimos preguntando a todos los estudiantes que nos encontrábamos por el campus cuánto estarían dispuestos a pagar por ella:

Primera infografía de Wateralo

Quitando los precios máximos y los mínimos, nos salía una media de 10€. Inmediatamente, nos pusimos a trabajar.

¿Dónde y cómo comprar productos en China?

Hay muchas alternativas para comprar productos en España a proveedores cercanos, pero sin duda, la opción más económica es Alibaba, el mayor mercado al por mayor del mundo entero donde la mayoría de sus proveedores son chinos.

Para comprar en Alibaba, no necesitas tener una empresa ni nada por el estilo. Tan solo buscas a proveedores que vendan tus productos, les dices que te hagan una oferta y a negociar. El precio que acabes pagando dependerá en gran medida del número de artículos que compres, por lo que no escatimes si crees que tu idea tiene bastante tirón.

En cuanto al envío, hay muchas opciones para importar vuestros productos al país. Sin duda, la mejor para empezar es delegar esta tarea al proveedor. Normalmente los proveedores tienen contratos con las empresas de transporte, por lo que no os tenéis que preocupar por nada. En cuanto a tiempos de entrega, normalmente se ofrecen 3 opciones:

  • Avión: la más rápida, de unos 7 días desde la fecha de envío. También es la más cara.
  • Tren. Suele tardar entre dos semanas y 30 días. No es la opción más cara ni tampoco la más barata.
  • Barco. Es la opción más barata e incluso algunos proveedores la ofrecen de forma gratuita para pedidos grandes. Suele tardar algo más de un mes el llegar.

En las tres opciones, la entrega es door2door, es decir, os llegará a casa y no será necesario que vayáis al aeropuerto, estación o puerto. ¡Ah! Además deberéis pagar los correspondientes impuestos y aranceles, aunque a menudo y en paquetes pequeños, se le suele «pasar» a la administración.

En cuanto a las estafas y seguridad de los pagos en Alibaba, la compañía retiene el pago final y no lo desembolsa al proveedor hasta que confirmes la llegada de la mercancía. De esta forma se evitan fraudes y se protege a los minoristas.

La página web de una tienda online

Mientras llega nuestro pedido, podemos ir preparando nuestra página web. Aquí nosotros no tuvimos ningún problema, los tres éramos Ingenieros Informáticos y quien más o quien menos conocía cómo iba esto de crear tiendas online. No obstante, aunque podríamos haber desarrollado la tienda desde cero, decidimos usar en un principio la plataforma WordPress con el plugin WooCommerce.

Si alguno está familiarizado con el mundo de las páginas web, sabréis que WordPress no es más que un gestor de contenido que se suele utilizar para diseñar blogs o páginas web (está página está basada en esta tecnología), pero es mucho más potente de lo que os podéis llegar a imaginar. Sobre todo si lo juntáis con Elementor, un plugin que te permite personalizar el diseño de cualquier página para hacerla totalmente a tu gusto. Si a esto le sumas el uso de WooCommerce, tendrás todo lo necesario para crear una tienda por un precio de unos 50€ anuales (dominio+hosting).

Aunque esta opción es bastante buena para empezar, puede que no sea la mejor opción cuando comienzas a recibir un gran número de pedidos. Para este momento, opciones como Shopify son mucho mejores. Además, cuenta con una aplicación bastante optimizada para dispositivos móviles que te ayuda a controlar tu tienda de manera fácil y sencilla. Todo esto sin contar con que la gestión de pedidos es mucho mejor que en WooCommerce, ya que te permite filtrar y segmentar de una forma mucho más eficiente.

Wateralo con Shopify

No todo podía ser color de rosa. Shopify tiene un coste mínimo de 30€ mensuales, pero su tu tienda tiene ya unas ciertas ventas y unos ingresos asegurados, es una muy buena inversión.

Logística y envíos

Por último y antes de analizar por qué estamos en fase de liquidación en Wateralo, vamos a hablaros de cómo gestionábamos la logística y los envíos.

Para la logística, no es necesario que adquiráis ningún almacén ni nada por el estilo. Lo mejor para empezar es que os repartáis el inventario entre todos los miembros y vayáis haciendo los envíos de una forma más o menos igualitaria.

Para hacer los envíos la cosa se complica, ya que tenéis que contar con un packaging que envuelva el producto y unas bolsas de envío. En cuanto al empaquetado, podéis pedir a vuestro proveedor de Alibaba que os lo incluya en el precio, y que a ser posible, os lo personalice con vuestro logotipo, código de barras o características del producto. Respecto a las bolsas de envíos, podéis comprar en Alibaba o AliExpress packs a precios sumamente baratos, aunque si lo preferís, también las podéis encontrar en Amazon.

Bien, pero, ¿cómo enviamos el paquete ya embalado al cliente? La clave es usar algún comparador de envíos como Packlink, que es el que nosotros utilizábamos. Además, cuenta con una versión Pro, que es gratuita, y que permite conectar tu e-commerce a la plataforma de envíos para generar las etiquetas de forma automática. Estas etiquetas las debes imprimir, pegar sobre el paquete y «alehop», ya se pueden enviar.

En cuanto a los precios, nosotros que mandábamos botellas nos salía por uno 3,5€ a 4€ por envío. Sí, es mucho, pero a eso tenemos que descontarle el IVA. No obstante, si sois una pequeña tienda que está empezando, no vais a encontrar precios mucho más económicos. Si os veis con el margen apurado, siempre podréis cobrar el precio del envío al cliente.

Como consejo que os quiero dar, si os queréis ahorrar dinero en los envíos, podéis hacer las entregas en mano como nosotros hicimos en nuestra universidad. Se hace muy pesado porque tienes que estar quedando constantemente con los clientes, pero te servirá para facilitar el acceso de los early adopters a tu producto que podrán recomendarlo a mucha más gente. Cuando ya veas que empiezas a estar saturado, deja únicamente los envíos por correo postal. Nosotros en un principio, nos volvimos locos y no pudimos durar más de un mes con esta estrategia, pero para empezar, está bastante bien.

Consejo para vender las primeras unidades

En nuestra universidad cada facultad tiene un patrón y en el día de dicho patrón se celebra una fiesta en un recinto de la universidad donde quieren ir todos lo jóvenes de la región. Claramente las entrada son bastante limitadas y la reventa estaba, en aquel momento, a la orden del día. La más importante de todas es sin duda la de la Facultad de Economía y Empresa, una fiesta a la que asisten más de 10.000 personas.

Nosotros decidimos hacernos con 3 de esas entradas y sortearlas en nuestro perfil de Instagram junto con algunas de nuestras botellas. La acogida que tuvo fue impresionante y eso nos dio una popularidad inicial en el campus que fue el detonante de cientos de ventas en escasos meses. Aun recuerdo por aquel entonces, que cuando decíamos que éramos los de Wateralo, la gente nos conocía e incluso nos habían comprado alguna botella. Fue algo que duró poco, pero fue una de las mejores experiencias empresariales de mi vida.

Muriendo de éxito. ¿Qué creo que falló?

Como ya he comentado a lo largo del artículo, en Wateralo morimos de éxito, además de por muchas otras cosas:

Si tienes la idea ya validada, haz un pedido grande

Los tiempos de fabricación y envío desde China son realmente desesperantes. Nosotros decidimos hacer un pedido pequeño, de unas 200 botellas, y las agotamos en alrededor de un mes. Claro, ¿qué haces ahora con una demanda tan importante (por lo menos para nosotros) y sabiendo que ibas a tardar otro mes en traer más stock? Pues eso, morir de éxito.

Al volver de nuevo con nuevas unidades, ya poco gente se acordaba de nosotros, nos habíamos montado en una ola que desde luego se nos quedó bastante grande.

Permite variedad, pero tampoco te pases

Otro error que también cometimos fue con la variedad de productos. Tan solo importamos 4 modelos diferentes de botellas, lo cual es bastante poco y la gente solo nos preguntaba cuándo íbamos a traer nuevos colores a la tienda. De nuevo, cuando los trajimos, ya era demasiado tarde

Las redes sociales son muy importantes

Decidas invertir en publicidad o no, las redes sociales hay que mantenerlas muy cuidadas, sobre todo Instagram y Facebook. Cuando volvimos tras una larga espera de varias semanas sin stock, nuestras publicaciones ya no tenían el mismo engagement, lo que nos desmotivó tanto que dejamos de cuidar nuestros perfiles sociales. ¡Grave error!

Conclusión. Lo repetiría una y mil veces más

No quiero para nada desanimar a nadie a emprender una aventura tan peculiar como la que decidimos tomar nosotros hace ya más de un año. El miedo el fracaso siempre estuvo desde el primer día y finalmente acabó llegando.

No obstante, no todo fue tan malo como parece. Obtuvimos beneficios, aprendimos una barbaridad sobre comercios online, importamos productos desde China y sobre todo, creo que los tres nos llevamos una lección de emprendimiento y de vida que se quedará como anécdota para contar: nos hicimos famosos en la universidad por vender botellas.

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